Aprovecha(me)

Finales de febrero. La lluvia golpeaba contra los cristales. La ventana abierta, a ver si con un poco de suerte me despertaba. No lo conseguí. Paro de llover, pero no cambie de postura. ¿Para qué? Total, no tenía nada que hacer. Era uno de esos días que te tomas de descanso, en otras palabras, era […]